ES IMPORTANTE SABER

domingo, 17 de julio de 2011

cada día un poco más hare krishna

A medida que nuestras sensibles, sensibles impresiones navegan el tiempo en sentido longitudinal, nos vamos puliendo, aprendiendo a ofrecer menos resistencia.

Ir hacia delante es inevitable, y la acumulación de todo lo que está en línea recta a nuestro destino, también.

Aprendemos de a poco a transmitir una misma intención a todo nuestro cuerpo físico, psíquico y emocional, y a conseguir que la expresen.

A partir de cierto momento, cuando nuestros cuerpos son lo bastante fuertes y puros para enfrentarlo, entramos y salimos de la luz.

Siempre a ojos cerrados, ninguna fuerza previene las partes más blandas del daño de la luz.

Aceptamos entrar a ojos cerrados.

Aceptamos no saber qué nos ocurre allí dentro.

Y aceptamos volver.

Por sobre todo, aceptamos volver.



















Imagen choreada de Oleg Korolev

martes, 7 de junio de 2011

Gracias

Heredé de mi padre aura: esta cosa de que mi sentimiento desborda de mi cuerpo y es tangible para los que me rodean.

Heredé de mi madre filo: la capacidad de mirar lo peor de frente y sepultar el horror en mi pecho, meter las manos en un mar de gusanos y hacer lo que hay que hacer.

Heredé de ambos este momento, este reflejo de la luz sobre el horizonte de la conciencia, este recordar cada tanto que estoy despierto, percibir cada tanto que estoy soñando.




Elevo mi canto y mi ofrenda: este soy yo, esto es lo que tengo.
Detrás mis padres, delante la muerte. Alrededor, como un túnel de materia que se vuelve realidad, mis obras.
De mi padre dulzura, de mi madre estoicismo.




Recuerdo que todo es prestado y caen los reclamos.
No hay nada que hacer, no hay obligación que cumplir, cuentas que rendir.
Excepto a la veracidad, al recuerdo claro de que ahora está separado de recién, al saltar de segundo en segundo como de isla en isla, no hay nada más a lo que responder.

Soy el que soy, vengo de donde vengo. Esto no se aplica a otros.
Todos caídos como cápsulas de mirada hacia afuera en un paisaje carnal, psicodélico. Yo soy yo. Recibí lo que recibí, hago lo que hago.

Esto no se aplica a otros.

martes, 31 de mayo de 2011

A veces, la soledad tan prolongada me pone muy, muy triste.
Y pensar en todo lo que no sé acerca de compartir me hace más daño.

A veces me doy cuenta de que, pensándolo,
realmente no sé ni para qué ni cómo estar con gente.
Y eso me pone muy, muy triste.

A veces, sin embargo, en medio de eso,
me acuerdo

de que acepté no saber.

De que las cosas pasan igual.

Y me acompaño en mi soledad.

Y es un poco más liviano,

y un poco más lindo.

Y las cosas pasan, igual.

Debería estudiarse en las escuelas

El instante de Kuai es cuando lo incontenible exige una determinación.




Hace demasiado tiempo que leí esto sin cumplir con lo obligatorio, que es salir a gritarlo por los techos. Debería enseñarse en los colegios.
Es la receta de la lucha contra el mal.Las negritas son mías.



43. Kwai. El Desbordamiento.


Primero el texto más divulgado de

► Richard Wilhelm (extraído de su libro: I Ching, el libro de las mutaciones)

Comentario al signo: el signo representa, por una parte, una irrupción que se produce luego de una tensión condensada durante largo tiempo, como la irrupción de un río henchido que rompe diques, o la descarga de una lluvia torrencial.

Transferido a circunstancias humanas significa, por otra parte, el tiempo en el cual poco a poco van extinguiéndose los vulgares. Su influencia está en disminución y, mediante una acción decidida, irrumpe un cambio de condiciones.
Comentario al Dictamen: cuando en la ciudad ocupa un puesto gobernante aunque fuese un solo hombre vil, éste podrá oprimir a los nobles.
Cuando en el corazón anida una sola pasión siquiera, ésta es capaz de entenebrecer la razón.
Pasión y razón no pueden coexistir, por eso se hace absolutamente necesaria una lucha incondicional si uno está dispuesto a contribuir a que llegue a gobernar el bien.

Empero, para una decidida lucha por el bien destinada a eliminar el mal, existen determinadas reglas precisas que no pueden dejarse de lado si se pretende obtener el triunfo.

: la decisión debe fundarse en un enlace entre la fuerza y la afabilidad.

: un compromiso con el mal no es viable; éste debe quedar desacreditado sean cuales fueren las circunstancias. Del mismo modo, no es tampoco lícito que uno disimule o embellezca sus propias pasiones y defectos.

: la lucha no debe ser conducida por medio de la violencia directa. Allí donde el mal se ve descubierto y estigmatizado, lucubra las armas a que debe recurrir, y cuando uno le hace el juego de combatirlo golpe por golpe, sale perdiendo, puesto que en esta forma uno mismo queda enredado en odios y pasiones.
Por tanto, es cuestión de comenzar mirando por casa: mantenerse personalmente alerta en cuanto a los defectos estigmatizados. Así las armas del mal perderán por sí solas su filo, al no toparse con ningún adversario.
Del mismo modo, tampoco los defectos propios han de combatirse directamente. Mientras uno siga debatiéndose con ellos a golpes, permanecerán siempre victoriosos.

: la mejor manera de combatir el mal es un enérgico progreso en el sentido del bien


Siempre me resulta esclarecedor, como si fuera otro ángulo, o lo mismo en otras palabras, el aporte de

► R. L. Wing (extraído de su libro: I Ching Workbook)

Recibir este hexagrama sin camio indica que, con independencia de cuál sea su pregunta, la verdadera lucha está en el interior. Tome la RESOLUCION verbal de desechar las antiguas opiniones y experimentar con ideas nuevas. El cambio sólo se producirá con un progreso decidido y abierto.

Las fuerzas que le amenazan pueden ser ahora erradicadas. Debe hacerlo sin pensar en retirarse, en terreno totalmente abierto y sin violencia. No puede comprometer a sus adversarios en una batalla, pues al reconocer la fuerza que tienen les compromete y les da poder. Lo que debe hacer, por tanto, es negar ese poder tomando la RESOLUCION firme y pública de crecer en la dirección buena para su bienestar.

El compromiso no es posible. La RESOLUCION debe surgir de su corazón y debe ser expresada a sus amigos, familia y comunidad. Deje que los demás conozcan plenamente sus intenciones de superar obstáculos. Debe hacer esto con tranquilidad, alegremente y con autoridad, obteniendo así la ventaja psicológica que tiene el maestro de un juego sobre su oponente. Estas luchas tienen lugar sin pasión, emoción ni violencia, pero sí con una verdad interior y la resolución de no conocer la derrota. La lucha debería continuar hasta que no quede nada que se interfiera a su progreso.

Su relación general con la sociedad puede exigir que anuncie la verdad abiertamente. La verdad abierta puede llevar al peligro, pero éste, tal como dijimos en el hexagrama número 29, puede ser bueno para todos los implicados. Esto podría hacer referencia a un procedimiento legal o a la expresión de sus intenciones de cambiar. La RESOLUCION exige métodos pacíficos y no violentos. Su actitud debería ser amigable pero no comprometedora. Recuerde que está tratando con la verdad, y por tanto todo lo demás debe desecharse.

En sus relaciones personales debe tomar ahora abiertamente la RESOLUCION de superar las dificultades progresando en una dirección constructiva. Esto servirá seguramente para fortalecer los vínculos.
En su trato con niños, señale las posibilidades, en lugar de centrarse en las cuestiones negativas.
Sin embargo, cuando adopte una posición en la corrección, asegúrese de que no alberga manifestaciones internas de las dificultades que ha resuelto superar. No puede combatir la corrupción con motivos corruptos, la injusticia con intereses egoístas, o la mentira con engaños ocultos. En el proceso de realización de una RESOLUCION pública debe examinar abiertamente todos los aspectos de su ser. Si está lleno de autosatisfacción y orgullo, prescinda de esas actitudes para poder crecer. Si es avariento en acumulaciones e información, distribúyalas a los demás para que pasen en mayor medida por sus manos.

Quien está demasiado lleno no puede desarrollarse más y sólo puede producirse el colapso.


Y además a veces resultan interesantes las síntesis de este señor


► Gustavo Andrés Rocco (extraído de su libro: claves para comprender e interpretar el I Ching)
 Cuando la pregunta refiere al Qué:
Kuai nos dice que la situación es incontenible, más exactamente desbordante, es decir, se va de las manos; se está tratando por todos los medios de tomar una resolución que se exprese con la suficiente autoridad y la debida coherencia para neutralizar la amenaza.

 Cuando la pregunta refiere al Porqué:
El porqué de Kuai refiere a una tensión constante y creciente que se ha ido condensando hasta el punto de llegar a un grado de presión para el cual ya no bastan las actuales barreras.

 Cuando la pregunta refiere al Cómo:
Kuai nos indica que debemos actuar sin que la realidad nos desborde, evitando cualquier tipo de acción desesperada e irreflexiva o violenta; sin embargo, hay que ser consciente del peligro y actuar en consecuencia tomando todos los recaudos. En lo posible, se trataría de tomar una resolución.

 Cuando la pregunta refiere al Cuándo:
Kuai nos lleva a un momento que irrumpe, más precisamente a un momento que no puede ser sofrenado, que no puede ser evitado. Es un tiempo que se instala por presiones y desaloja a cualquier otro
periodo que se resista a cumplirse.
El instante de Kuai es cuando lo incontenible exige una determinación.

 Cuando la pregunta refiere al Dónde:
Kuai nos ubica en un lugar donde las presiones son constantes, donde los límites no alcanzan y donde está en riesgo el propio espacio, es decir, donde resulta muy difícil mantener la posición. Es un sitio en que no se puede ser débil.
Entra las muchas cosas, Kuai puede tratarse de una manifestación pública, de un espacio rebasado de público o simplemente de cualquier sitio que se vea desbordado, ya sea física o socialmente.

 Cuando la pregunta refiere al Quién:
Kuai nos describe a alguien que puede vivir muy presionado, al borde de perder los límites, de precipitarse. En Kuai vemos a una persona que, por lo general, irrumpe en las situaciones, se expone y deja bien en claro su posición con resoluciones firmes.




Se recomienda infinita y enfáticamente la divulgación y puesta en práctica de estas sencillas instrucciones, con vistas al claro objetivo de la erradicación del mal.
¿O hay otra causa que valga la pena?






Quien tenga ganas de limarse, puede echar una ojeada al mega monstruo y tratar de sacar la cuenta del total de páginas que compendia. La mía a ojo de cubero indica algo cerca de 9.000.

http://sites.google.com/site/ichingyafines/

El dominio es argentino, si me atreviera los buscaría y los invitaría una cerveza o un té.
No me atrevo, claro.
Deben ser unos nerds.

domingo, 29 de mayo de 2011

El árbol blanco

Alicia me contó una vez de cuando le fue permitido ver su verdadera forma.

Dice que era una especie de inmenso tallo blanco, de varios tallos blancos de luz, que se movían como cañas al viento, se curvaban por el centro y volvían a cambiar de forma.
"Flexible" era la palabra que más definía la imagen.

Y se le ocurrió preguntar porqué era así, sin forma.

"Porque sos buena y no querés joder a nadie" escuchó. "Ni permitir que te jodan".
"Por eso sos tan flexible y sin forma: porque es lo mejor para que nadie te pueda agarrar".

Tiempo después se jubiló, dejando la conclusión de mi terapia en manos de una de sus alumnas.
En una sesión con ella, Clarisa, tuve un encuentro desesperante con mi yo interior, que apareció en la forma de una especie de buda menor, muy similar a esta imagen, y no me decía nada.

Abotagado de interrogantes, insistía para que me respondiera, hasta que por algún lado me abrí a una voz que me decía "es muy reconfortante contemplarlo en su silencio", y me di cuenta de que era cierto.
Contemplar el silencio de mi yo interior de alguna forma me reconstituía, vigorizaba mi ánimo con una fuerza fresca, alegre, paciente.

La creciente aceptación produjo otro fenómeno: como lo entrevisto en un vaivén de puertas, apareció en mí la imagen en movimiento de un árbol. La vista se acercaba. El árbol era inmenso. Proporcionado en sus formas, grande como un arbol de muchos, muchos años.

Y todo blanco.

En las puntas de las ramas se apiñaban racimos de algo que no se llegaba a ver, que pasaba de blanco a invisible. Frutos, espero.

De algún modo sin estridencias, supe que ésta era mi visión, que este era yo. Que me había sido dado, sin aviso ni razón visible, ver mi verdadera forma.

Soy un gran arbol blanco.

No sé qué hacer con eso.

15 - La Modestia

Me siento lejos mío a contemplarme cambiar, como un árbol crece.

Las olas de materia fluyen sobre mi, me cubren y recubren cambiando mi cara y, no sé hasta dónde, mi ser interno. Hay partes del diálogo entre lo visible y lo secreto que dejé de intentar escuchar.

Pero hay cosas que se ven a simple vista.

Cuanto menos solo me siento, menos importante creo que es lo que me pasa.

No hay renunciamiento, sólo perspectiva.

Cuanto más evidente se hace que existen mayores a mi, anteriores, más grandes o capaces, más liviano se me hace equivocarme. El miedo a la crítica o el castigo se reemplaza solito por la tranquilidad de saber que hay una segunda portunidad para todo, que hay una norma que va a venir a auxiliarme con amor en la construcción de lo que hago.

Las esperanzas se transforman en continuidad de los días y su pequeña labor.

Las exigencias y enojos en pequeños tropiezos, tampoco son importantes.

De repente dejo de pelear con mi monólogo interno: ese pequeño simio sentado en mi corteza cerebral puede seguir escribiendo en su maquinita, para siempre. Puedo tolerar ese ruido y no distraerme de lo que pasa.

De repente sé que todos mis esfuerzos van a abonar mi vida. No sé cómo, pero lo importante es que al saber que todos los esfuerzos aportan, ninguno se me vuelve crucial: lo que me es requerido es imprescindible, todo lo demás puede ser abandonado y retomado sin culpa.

Ninguno puede volverse muy grande, desde esta sensibilidad. No hay lugar a la épica, al heroísmo o el sacrificio.

Cuando uno ocupa su lugar en el mundo.

Su pequeño y amable lugar en el mundo.

Kung Fu - I

Es mas o menos así: primero que nada, uno debe aprender a integrarse, a autointegrarse, a autosostenerse integrado.

Porque si no, uno se des - integra. Literalmente, se cae a pedazos.

Eso es inconveniente, porque uno debe entonces andar con cachos colgando, haciendo fuerza para no perderse del todo, intentando reunirse, soportando que el viento sople en lugares que deberían estar cerrados. Participando de la charla que genera que cualquiera le vea las tripas y las comente, o peor aún: mostrarlas uno mismo a propósito.

Una vez que uno mas o menos logra mantenerse autointegrado, tiene que empezar a andar algún camino. Cualquiera, o casi cualquiera.

Hasta entonces, mientras uno no está integrado, el escenario, el mundo, no aparece: uno cuelga del vacío.

Ocurre entonces algo inesperado: a partir de ciertos logros en la autoconsistencia, el mundo empieza a aparecer.
Uno puede pretender que no, y seguir intentando colgar del vacío.
Pero entonces uno se agota en sí mismo, y no tiene sentido.
Es solamente otra forma de autocarcomerse y volver a des - integrarse.

En cuanto uno acepta que está reunido, y que eso genera un afuera, un "todo-lo-otro" definido, las consideraciones deben necesariamente multiplicarse e integrar el afuera. Uno, básicamente, accede a mayores responsabilidades.
La mejor respuesta global que encontré hasta ahora al conjunto de problemas que trae el considerar un afuera, un otras-cosas-que-no-son-yo, es la presencia, lo más continua posible.
Esto quiere decir: cualquier camino que se recorra, se debe recorrer entero, estando plenamente despierto en cada segundo y mirando de frente todo lo que aparezca.

Si uno desaparece en algún fotograma, en ese momento las cosas se caen o se van.

Se vuelve también inevitable la mirada sistémica: el reconocerse uno parte de un paisaje, ubicado en un punto preciso del mapa, sin posibilidad de llegar a otro punto de ningún modo más que recorriendo todo el trayecto. Otro motivo para estar despierto todo el tiempo.

El único modo de estar despierto todo el tiempo es hacer lo mínimo, parece.

Cualquier esfuerzo por encima de lo estrictamente imprescindible genera ruido, dsitracción, desvía la mirada de la razón del esfuerzo al esfuerzo en si.

No sé, apenas tenga alguna idea más, la tiro.